Mucha sería villano, e torpe pajés,
si de la muger noble dixiese cosa rrefez;
ca en muger loçana, fermosa e cortés
todo bien del mundo e todo plazer es.
Si Dios, quando formó el o mne, entendiera
que era mala cosa la muger, non la diera
al omne por conpañera, nin dél non la feziera;
si para bien non fuera, tan noble non saliera.
Si Omne a la muger non la quisiesse bien,
non ternía tantos presos el amor quantos tien;
por santo nin por santa que seya, non sé quién
non cobdiçie conpaña, si solo se mantien.
Una fabla lo dize, que vos digo agora:
que "una ave sola nin bien canta nin bien llora";
el mastil sin la vela non puede estar toda ora,
nin las verças non se crían tan bien sin la noria.
E yo, commo estava solo, sin conpañia,
codiçiava tener lo que otro para sí tenía:
puse el ojo en otra, non santa mas sandía;
yo cruiziava por ella, otro la avié valdía.
E por que yo non podia con ella ansi fablar,
puse por mi mensajero, coidando rrecabdar,
a un mi conpañero; sopo me el clavo echar:
el comió la vianda, e a mi fazié rrumiar.

El amor faz sotil al omne que es rudo;
faze le hablar fermoso al que antes es mudo;
al omne que es covarde faze lo muy atrevido;
al perezoso faze ser presto e agudo.
Al mançebo mantiene mucho en mançebez,
e al viejo faz perder mucho la vejez;
faze blanco e fermoso del negro como pez;
lo que non vale una nuez, amor le da garnd prez.
El que es enamorado, por muy feo que sea,
otrosi su amiga, maguer que sea muy fea,
el uno e el tro, non ha cosa que vea
que tambien le paresca, nin que tanto desea.
El bavieca, el torpe, el neçio, el pobre,
a su amiga bueno paresçe e rrico ombre,
mas noble que los otros; por ende todo ombre,
como un amor pierde, luego otro cobre.
Ca presto que su signo sea de tal natura
commo es éste mio, dize una escriptura
que buen esfuerço vençe a la mala ventura,
ea toda pera dura grand tienpo la madura.
Una tacha le fallo al amor poderoso,
la qual a vós dueñas, yo descobrir non oso;
mas por que non me tengades por dezidor medroso,
es esta: que el amor sienpre fabla mentiroso.
Ca segund vos he dicho en la otra consseja,
lo que en sí es torpe con amor bien semeja,
tiene por noble cosa lo que non vale una arveja;
lo que semeja non es, oya bien tu oreja.
Si las mançanas siempre oviesen tal sabor
de dentro, qual de fuera dan vista e color,
non avrié de las plantas fructa de tal valor;
más ante pudren que otra, pero dan buen olor.
Bien atal es el amor, que da palabra llena:
toda cosa que dize paresçe mucho buena;
non es todo cantar quanto rruido suena;
por vos descobrir esto, dueña, non aya pena.

Cata muger fermosa, donosa e loçana,
que non sea mucho luenga, otrosí non enana;
si podieres, non quieras amar muger villana,
que de amor non sabe, es como bausana.
Busca muger de talla, de cabeça pequeña;
cabellos amarillos, non sean de albeña;
las cejas apretadas, luengas, altas en peña;
ancheta de caderas; esta es talla de dueña.
Ojos grandes, someros, pintados, rreluzientes,
e de luengas pestañas, bien claras, paresçientes;
las orejas pequeñas, delgadas; páral mientes
si ha el cuello alto, atal quieren las gentes.
La nariz afilada, los dientes menudiellos,
eguales e bien blancos, un poco apuntadillos;
las enzivas bermejas, los dientes agudillos;
los labios de la boca bermejos, angostillos.
La su boca pequeña, asi de buena guisa;
la su faz sea blanca, sin pelos, clara e lisa.
Puna de aver muger que la vea sin camisa,
que la talla del cuerpo, te dirá esto a guisa[...]
Si dexier que la dueña non tiene miembros muy grandes,
nin los braços delgados, tu luego le demandas
si ha los pechos chicos, se dise "Si", demandes
contra la fegura toda, por que mas cierto andes.
Si dis que los sobacos tiene un poco mojados,
e que ha chicas piernas e luengos los costados,
ancheta de caderas, pies chicos, socavados,
tal muger non la fallan en todos los mercados.
En la cama muy loca, en la casa muy cuerda,
non olvides tal dueña, della te acuerda;
esto que te castigo con Ovidio concuerda,
e para aquésta, cata la fina avancuerda.
Tres cosas non te oso agora descobrir:
son tacahs encobiertas, de mucho mal desir;
pocas son las mujeres que dellas pueden salir;
si las yo dexiese, començarién a rreír.
Guar te que no sea bellosa nin barbuda;
atal media pecada el huerco la saguda;
si ha la mano chica, delgada, bos aguda,
atal muger, si puedes, de buen seso la muda.
En fin de las rraçones, fas le una pregunta:
si es muger alegre, de amor se rrepunta,
si a sueras frías, si demanda quanto barrunta;
al omne si dise "Si", a tal muger te ayunta.
Atal es de servir, e atal es de amar;
es muy mas placentera que otras en doñear;
si tal saber podieres e la quisieres cobrar,
fas mucho por servir la en desir es en obrar.
De tus joyas fermosas, cada que dar podieres;
quando dar non quisieres, o quando non tovieres,
promete e manda mucho, maguer no ge lo dieres;
luego estará agusiada, fara lo que quisieres.
Sirve la, non te enojes; sirviendo el amor crece;
el serviçio en el bueno nunca muere nin peresçe;
si se tarda, non se pierde, el amor nunca falleze,
que el grand trabajo siempre todas las cosas vençe.
Gradesçe ge lo mucho, lo que por ti feziere:
pon ge lo en mayor preçio de quanto ello valiere;
non le seas rrefertero en lo que te pediere;
nin le seas porfioso contra lo que te dixiere.
Requiere a menudo a la que bien quisieres;
non ayas miedo della quanto tiempo tovieres;
vergüença bib te enbargue quando con ella estodieres;
perezoso non seas adó buena azina vieres.
Quando la muger ver al perezoso covardo,
dize luego entre sus dientes: "¡Ox te! ¡Tomaré mi dardo!"
con muger non empereçes, nin te enbuelvas en tabardo:
del vestido mas chica sea tu ardit alardo.
Son en la grand pereza miedo e covardía,
torpedat e vileza, suziedat e astrossía;
por la pereza pierden muchos la mi companía;
por pereza se pierde muger de gran valía.